E . V . I . L
(ejército videasta indio latinoamericano)

Política, memoria y visualización en la obra de Ernesto Salmerón

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Censura en el Palacio NAcional. Managua, Agosto 2006.

Auras de Guerra
Política, memoria y visualización en la obra de Ernesto Salmerón

Wenzel Mraček
(Traducción: Sandra Ziagos, Revisión: Rosa Lorena Pereyra)
Noviembre 2007

Sobre el buque-transporte que trasladó el camión IFA – en cuyo parabrisas se deja leer El Gringo – al Arsenal de Venecia, se podía visualizar claramente el nombre Augusto. En la superficie de carga del camión fue transportado El Muro, un fragmento mural de dos toneladas de peso, extraído de la fachada de una casa colonial de la ciudad nicaragüense de Granada. El aporte de Ernesto Salmerón a la 52a Bienal de Venecia (2007) forma una parte más de su extenso proyecto Auras de Guerra, que había iniciado, ya en 1996 , con obras de fotografía y video, y cuyo desarrollo continúa bajo este mismo título desde el año 2003, en el que Salmerón volvió a Nicaragua después de terminar sus estudios en Colombia.

Adolfo Palma (guia historico) con Junior Perez (conductor y guia nocturno)
Viaje Managua-San Salvador. 2006.

Sobre el referido fragmento mural, El Muro, se encuentra, corroído ya por la acción del tiempo, un grafito del líder guerrillero nicaragüense Augusto César Sandino, al que, en realidad, ya sólo se lo puede identificar por el sombrero típico de ala ancha. Esa imagen fragmentada del líder liberal de la Guerra Civil nicaragüense de los años 1926 y 1927 ya había adquirido carácter de ícono ; pero es con la fundación del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional) en el año 1962, con lo que, el personaje histórico de Sandino iba a convertirse en figura de identificación central de la revolución nicaragüense.

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Veterano de Guerra, Rigoberto López Mejía. 2007.


Así resulta que Auras de Guerra, el proyecto para la Bienal, consistía en una instalación que constaba tanto del camión como del pedazo mural con la imagen de un borroso Sandino, es decir, de elementos que mediante la combinación entre sí se convierten en metáfora para las difusas incorporaciones ideológicas del personaje histórico de Sandino – incluso respecto a los conflictos internos y las graves consecuencias políticas en el FSLN – y que Ernesto Salmerón describe del modo siguiente: “Coincidencias son la carne de este proyecto. Nacer, crecer, escapar, regresar – en un lugar aquí y allá. Augusto.”

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“La seguridad del Estado”. Retratos con Telón, 2000.

Además, la instalación en el Arsenal – la antigua base naval de Venecia – fue ampliada por un elemento performativo: Desmovilizado. Dos desmovilizados de la Guerra de los Contras “custodiaban” el camión y al mismo tiempo la icónica imagen de Sandino. El ex-soldado de la contra Don Rigoberto López Pérez y el ex-luchador del lado de los sandinistas Adolfo Palma Castro, simbolizaban con su presencia, en la presentación de las Auras de Guerra de Ernesto Salmerón, la insegura y todavía impredecible situación política y social de Nicaragua. Salmerón había conocido a los ex-soldados que anteriormente habían luchado uno contra el otro en una asociación de veteranos en Managua, en la que se organizaban y todavía se organizan los desmovilizados para llamar la atención pública sobre su situación. En la sociedad de la posguerra nicaragüense, así lo describe Salmerón, esas personas son tratadas como objetos inútiles, que, al estar sin empleo alguno y sin gozar de respaldo o ayuda estatal, quedan totalmente librados al azar. Lo importante dentro del margen del proyecto de Venecia son los destinos personales de estos protagonistas, ya que, según Salmerón, se veían obligados a participar en el conflicto armado por fuerzas que ellos mismos no lograron controlar, un conflicto, cuya causa y efecto no podían explicar.

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“Marchante sin delantal”. 2000.

Don Rigoberto creía que estaba aspirando al cargo de un conserje mientras fue reclutado forzosamente por la guardia civil del régimen de Somoza. Aldolfo Palma Castro, en cambio, participó en varios alzamientos del FSLN en el oeste del país hasta que, por último, perdió su brazo derecho.
Es la fuerza simbólica de la instalación y de la performance, que en la unión connotativa de los objetos, y sus guardias, evocan la memoria y la consciencia hacia la complicada situación, histórica y presente, de Nicaragua. El camión IFA El Gringo, por ejemplo, fue construído en la entonces República Democrática Alemana y llevado a Nicaragua dentro del margen de una acción solidaria durante la guerra de la contra. En él llevaron a los soldados sandinistas a los frentes de combate. Y hoy, en su superficie de carga, llevan la imagen de Augusto Sandino a la Bienal de Venecia. La pintura mural también marca un medio público de comunicación, – particularmente para la expresión de protesta –, del cual se sirve el pueblo en la historia reciente de Latinoamérica y especialmente de Nicaragua. Por tanto, los murales también refieren a un remedio que ya se puede considerar tradicional, o sea, el remedio del posicionamiento de una contra-pública, además de la influencia de los medios por la política.

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“Paraiso Paradise”. 2000.

En un ensayo con el título “La memoria es un campo minado” , sobre las Auras de Guerra de Ernesto Salmerón, la autora Virginia Pérez-Ratton menciona al histórico Victor Hugo Acuña, proveniente de Puerto Rico, quien no sólo en sentido figurado parte del hecho de que la historia – sobre todo la reciente – es comprendible, o sea, manifiesta. Acuña parte del hecho de que la historia se constituye también como una serie de objets trouvés. De tal modo introduce un término en la ciencia histórica, cuyo origen recurre al objeto encontrado de los dadaístas y surrealistas elegido por el artista y a menudo combinado con otros objetos, como por ejemplo en un collage. Siguiendo estas reflexiones, parecen plausibles la manera de trabajar y la estrategia de Ernesto Salmerón, que consisten en elegir los descritos objetos vinculados a la historia, relacionarlos entre sí y, más allá de las investigaciones históricas, presentarlos en una exposición mundial de artes plásticas en particular. Al mismo tiempo, Salmerón construye de esta manera un acto entre la iniciativa histórica, social y política y el vigor artístico que sobrepasa el contexto, correspondiente a una amplificación posterior del concepto de arte y a nuevas estrategias del arte contemporáneo frente al postmoderno.

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“Salvación”. 2000. 

Ernesto Salmerón nació en 1977 en Managua y terminó sus estudios de Comunicación Social en la Facultad de Artes Integradas de la Universidad del Valle en Cali, Colombia. Apoyado por profesores del ámbito de los medios audiovisuales, se concentró en las posibilidades que le ofrecía el documental, aunque él mismo y muchos de sus colegas no querían trabajar como periodistas. De este modo, como relata Salmerón, resultó una situación ideal, en la que uno podía ser científico social y de comunicación y, al mismo tiempo, hacer películas y videos. A ello hay que añadir también la fotografía en blanco y negro, mediante la cual intentó conservar en la memoria lo que estaba a punto de desaparecer. Logró conservar algo de su lejana Nicaragua, de su Nicaragua que se estaba despedazando. Algo de su revolución fracasada. La experiencia más importante en su exposición a los medios audiovisuales hizo Salmerón durante la elaboración de un trabajo de fin de curso dentro del margen de sus estudios, que estaba basada en la fotografía y en grabaciones de audio y video, bajo el título Muchachos de la Prensa. Justo con ese trabajo empezó también a ocuparse del tema de esta revolución perdida en Nicaragua. A continuación, siguió cursos de Video Experimental y de Guión.

Empezó a ir cada vez más a menudo a Nicaragua e inició la realización de una serie tripartita a la que dio el título Post-Post-Post Revideolución en Nicaragua. Durante el trabajo en ella decidió volver a Nicaragua para enfrentarse a la historia y para poder aceptar lo que es su Patria.
Con un grupo de artistas de video, Salmerón fundó E.V.I.L. (Ejército Videasta Latinoamericano / The Latin-American Video Army) con el propósito de producir obras audiovisuales independiente de los estándares y las exigencias de los medios de comunicación de masas, y también con la pretensión de poder experimentar con los tamaños, las técnicas de montaje y los contenidos. E.V.I.L. organizó en el año 2004 el primer workshop de video experimental en Nicaragua, cuyas producciones fueron publicadas en DVD.

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“Poster 25 Aniversario Revolución Popular Sandinista”. 2004. 5 mil ejemplares. 

A partir del año 1997, y en los años siguientes, Ernesto Salmerón, cada 19 de julio, el día de la Revolución, sacaba fotografías en blanco y negro de la gente en las calles de Managua, de las que, a continuación, iba a formarse el proyecto cada vez más amplificado Auras de Guerra. En el principio, no estaba contento con aquellas fotografías, ya que se parecían demasiado a las publicadas en los medios de comunicación masivos. Por tanto, decidió hacer uso de una artimaña y utilizó un telón oscuro, delante del cual pudieron presentarse los hombres como en una escenificación. Con ello, sin embargo, se sirvió conscientemente de un método tradicional dentro de la fotografía de retratos latinoamericana comercial, esto es sacar a gente delante de un telón que parece plisado y fuera de lugar. 16 de las fotografías se pueden ver en la exposición AURAS DE GUERRA: intervenciones dentro del espacio público revolucionario nicaragüense en las galerías Minoriten de la ciudad de Graz.

Esa serie de obras fotográficas sacada en el año 2000 en la antigua Plaza de la Revolución lleva, por lo demás, el título Retratos con Telón. Salmerón había prometido a los retratados entregarles las fotografías el 31 de julio, pero sólo cinco personas llegaron a la cita fijada.
Para el 25o aniversario de la revolución, el 19 de julio de 2004, Ernesto Salmerón había preparado 5000 carteles, de los que, por de pronto, logró colgar 3000 en el área de la nueva catedral de Managua y luego en la Plaza Juan Pablo II. Justo ese día fue publicado un acuerdo entre la iglesia católica y el FSLN bajo el mando de Daniel Ortega; lo que, entre otras cosas, provocó el hecho de que Ernesto Salmerón iba a estar confrontado con enormes obstáculos al momento de repartir los carteles. El cartel estaba impreso por ambos lados. Un lado mostraba la fotografía del año 1996 con el grafito de Sandino, mientras el otro ponía varias fotografías de los hombres sacadas el 19 de julio. La palabra Ex, que Salmerón había puesto en el texto delante de la Plaza de la Revolución, suscitó vivos comentarios. Esa acción fue documentada en un video que también forma parte de la exposición en las galerías Minoriten y que muestra a Salmerón repartiendo los carteles que provocan reacciones muy distintas incluso en los medios de comunicación locales, así como también la aventura de enfrentarse a personas que se sentían atacadas por esta acción.
El 4 de agosto de 2006, esas mismas fotografías – que se exponen ahora en Graz como cooperación del Instituto Afro-Asiático (Afro-Asiatisches Institut) con el Centro de Cultura de los Minoritas (Kulturzentrum bei den Minoriten) – hubieran sido presentadas junto con El Muro de Sandino y otras obras de las Auras de Guerra en una exposición en el Palacio Nacional de Cultura en Managua, pero el Ministerio de Cultura censuró y cerró la exposición. Poco después, Ernesto Salmerón participó con las mismas obras en la V Bienal Centroamericana en El Salvador y obtuvo el primer premio.

Durante su enfrentamiento crítico al presente y la historia de Nicaragua del siglo XX se mostró sobre todo la herramienta del video comparable a un cuaderno de apuntes, en el que él mismo se describe como individuo y, al mismo tiempo, como parte de un entorno socio-cultural . Según Salmerón, el video y la fotografía le facilitan el acceso a la memoria no institucionalizada, y, más importante todavía, de esta forma, puede presentar su propia manera de ver las cosas. Con presentaciones y la continuación, tanto del contenido, como la formal, del proyecto Auras de Guerra, para Ernesto Salmerón, el contexto artístico se convierte en un espacio de comunicación internacional a favor del discurso socio-político dentro y fuera de Nicaragua.

Wenzel Mraček
(Traducción: Sandra Ziagos, Revisión: Rosa Lorena Pereyra)
Noviembre 2007

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